La diferencia entre un flete y una mudanza está principalmente en el tipo de servicio que se ofrece y el nivel de ayuda que se incluye, es decir, aunque en ambos se transportan cosas, en la práctica no tienen nada que ver. No obstante, si alguna vez te has hecho esta pregunta, no eres el único ya que es muy habitual confundir los términos. En función de qué se está transportando, dónde y para qué, hablaremos de mudanza o de flete. Vayamos con las definiciones de forma más concreta.
Qué es un flete
Un flete es un servicio básico de transporte de objetos de un punto a otro pero que no tiene por qué incluir otras tareas como la carga y descarga, el embalaje o el montaje. De forma estricta, el flete es solamente el traslado ya sea por carretera en coche o camión, en tren, en barco o en avión. Por ejemplo, si compras una lavadora de segunda mano y necesitas recogerla y llevarla a tu casa, puedes contratar un flete con una furgoneta para que te haga el servicio pero normalmente serás tú quien se encargue de bajarla, subirla o colocarla. Del mismo modo, si quieres llevar o traer tu moto de un punto lejano en camión y hasta en barco o avión será un servicio de flete lo que acordarás.
En algunos casos, en los fletes también se pueden pedir servicios extra y en su precio a veces se incluyen gastos adicionales relacionados con el movimiento de las mercancías como seguros o tiempo de almacenamiento.
Tipos de fletes
Los tipos de fletes se clasifican según el medio de transporte que se utilice: terrestre (por carretera o ferroviario), marítimo y aéreo. El flete terrestre se suele elegir para distancias cortas o medias, generalmente en el transporte por Europa y ofrece flexibilidad en precios, tiempos y tamaños de carga. El barco, sin embargo, es ideal para grandes volúmenes internacionales -procedente o destino a Asia o América- y resulta mucho más económico que el avión aunque también bastante más lento.
Los tipos de fletes también se pueden ordenar según lo que haya que trasladar: si son mercancías embaladas, a granel, contenedores, cargas especiales (mercancía peligrosa, refrigerada…).
Qué es una mudanza y qué incluye
Como ya sabrás porque seguro que te habrás tenido que enfrentar a ella -al menos- una vez en la vida, una mudanza es el acto de trasladar el contenido de una vivienda o un negocio de un lugar a otro. Si se contrata a una empresa de mudanzas es un servicio mucho más completo que el flete ya que incluye el transporte de todos los muebles, electrodomésticos y cajas pero también puedes acordar la clasificación y embalaje de los objetos, el desmontaje y montaje de muebles, la carga, la descarga… en definitiva, un servicio integral con el que te olvidarás de todo el proceso.
Tipos de mudanzas
Hay tantos tipos de mudanzas como empresas de mudanzas ya que cada una incluye unos servicios. Lo importante es que te informes bien de lo que ofrecen y contrates a la que se ajuste a tus necesidades y presupuesto. No obstante, te resumimos de forma general los tipos de mudanzas más habituales:
- Básica: Una mudanza profesional que incluye el transporte de tus pertenencias desde el origen hasta el destino. Esto implica el uso de un vehículo adecuado, la carga y descarga de los objetos por parte del equipo de operarios y la manipulación básica del mobiliario. En muchos casos, también se incluye una protección mínima, como mantas para evitar golpes durante el traslado, así como la organización del espacio en el camión para optimizar la seguridad de la carga.
- Con clasificación y embalaje: La mayoría de empresas ofrecen servicios completos que convierten la mudanza en una experiencia mucho más cómoda y menos estresante. Algunos de ellos son el embalaje profesional de tus cosas en cajas utilizando protectores específicos, el desmontaje y montaje de muebles o el uso de plataformas elevadoras para facilitar el traslado en edificios sin ascensor o con accesos complicados.
- Servicios extra: Muchas empresas de mudanzas ofrecen extras como la posibilidad de dejar tus muebles en guardamuebles o trasteros, un seguro adicional para cubrir objetos de valor, o incluso la limpieza del inmueble antes o después de la mudanza. En casos más premium, algunas compañías ofrecen desembalaje y colocación de los objetos en su lugar final.
Como vemos, la diferencia entre un flete y una mudanza está clara. El flete es una solución puntual para mover objetos concretos o traer mercancías de gran volumen desde lejos mientras que la mudanza es un servicio de traslado de vivienda.
Si estás a punto de mudarte y necesitas que guardemos tus muebles o cajas por un tiempo, en Multistore tenemos trasteros de alquiler de todos los tamaños, seguros y vigilados para que tus cosas estén en las mejores manos.


